HISTORIA DE LA LIGA ESPAÑOLA
El 9 de diciembre de 1931, en el estadio londinense de Highbury, la selección española recibió la derrota más abultada de su historia. Aquel día cayó por un estrepitoso 7-1 ante Inglaterra.
Por aquellas fechas, la selección española, comandada por el periodista José María Mateos, se encontraba en un buen momento, e incluso cuatro días después de aquel desastre venció a Irlanda, en suelo irlandés, con un incontestable 0-5. Pero sucedió que, por un lado, España contaba con la importante baja de Luis Regueiro; por otro, el partido se jugó bajo una espesa capa de niebla a la que no estaban habituados los jugadores españoles; por otro, Zamora cuajó, posiblemente, el peor partido de su vida y, por si esto fuera poco, los ingleses encararon el encuentro con vivas ansias de victoria, ya que no habían olvidado que dos años antes, el 15 de mayo de 1929, habían encajado en Madrid su única derrota en el continente.
Así las cosas, desde el principio del partido el dominio británico fue aplastante, y los goles se fueron sucediendo con matemática precisión. Ya el primer tiempo terminó con un claro 3-0, y el tanteador fue aumentando hasta llegar hasta un casi humillantes 7-0. Fue entonces cuando Gorostiza marcó lo que se dio en llamar el “gol de honor”.
Con arbitraje del alemán Bauwens, Inglaterra alineó a: Hibbs; Cooper, Blenkinsop; Strage, Gee, Campell; Crooks, Smith, Dean, Jonhson y Rimmer.
Por su parte, España formó con: Zamora, Zabalo, Quincoces; Cilaurren, Gamborena, Roberto Echevarría; Ventolrá, León, Samitier, Hilario y Gorostiza.

Muchos años después de disputado este partido, Ricardo Zamora lo seguía recordando como uno de los tres más amargos de su carrera futbolística. Fue un caos –solía recordar Zamora a sus íntimos- . Fue como si de repente a todos nosotros se nos hubiese olvidado jugar al fútbol y a los otros les hubiesen crecido “alas”.
Autor: Fernanda
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