CULTIVAR CLAVELES
El clavel, cuyo nombre científico es Dianthus caryophyllus L., pertenece a la familia Cariophyllaceae y al género Dianthus.
Es originario de la cuenca mediterránea. Anteriormente sólo existía el clavel silvestre. Los primeros claveles adaptados a la producción de flor cortada fueron seleccionados en Lyon alrededor del año 1845. A partir de 1942, se obtuvieron por hibridaciones y selecciones una serie de claveles que llevan su nombre "Clavel Sim o Clavel Americano", que han dado origen al desarrollo de la producción en invernadero y bajo túneles.
Los claveles estándar y miniatura, son una de las más importantes flores de corte en el comercio mundial. Además, debido a su fácil y rápida multiplicación, es objeto de un importante comercio internacional de esquejes.
Estados Unidos es el mayor mercado de clavel del mundo y en la actualidad Colombia es el principal proveedor y el principal productor mundial de clavel estándar.
Del mercado de las importaciones norteamericanas a Colombia le siguen Ecuador y Guatemala, siendo también representativas las importaciones de Marruecos y España sobre todo en miniclavel o clavelina.
Holanda es el principal comercializador y distribuidor de clavel en Europa, destacando en los últimos años un descenso de las zonas de cultivo destinadas al clavel y la distribución de sus exportaciones.
Se trata de una planta perenne de base leñosa con tallos de hasta 80 cm de altura.
Sus hojas son lineares planas y blandas, acuminadas y glaucas, con la base envainadora.
Sus flores se establecen en grupos de 1-5, muy olorosas. Con pétalos dentados de forma irregular, no barbados, de color rosado-púrpura en las especies silvestres.
Actualmente se cultivan claveles de tipo uniflora, multiflora o de ramillete e italiano o mediterráneo.
PRINCIPALES CLASES DE CLAVELES
Clavel de Niza:
Son cada vez menos cultivados; "Legión d' Honneur" (rojo), "BB" (rosa), "Candide" (blanco).
Clavel americano o Sim:
(mono o uniflor, son cada vez menos cultivados); "Scania 3C" (rojo), "Le Rêve" (rosa), "Florence" (blanco), "Harvest Moon" (naranja).
Clavel miniatura o multiflores a veces uniflores o "Spray":
"New Elsy" (rojo) "Tony" (naranja), "White Elegance" (blanco), "Tip-Top" (estriado), "Castillo" (naranja), "River Orange"(naranja) "Silver Pink" (rosa), "Teddy" (rosa). En este caso lo que se pretende es que el clavel tenga el mayor número de botones florales. Los pedúnculos del Spray no deben ser muy largos porque se pierde la flor.
Clavel mediterráneo o claveles híbridos uniflores o estándar:
Estos claveles son cada vez más cultivados y son tolerantes a fusariosis: "Amapola" (rojo), "Ronja" (rosa), "Candy" (amarillo), "Happy Candy" (bicolor), "Virginia" (blanco). La flor debe ser proporcional a la longitud de la vara, la cual debe ser paralela respecto al tallo.
Los colores más solicitados son: rojo (50%) y rosa (20%). Cuando las condiciones ambientales son adversas, se decolora la flor y se deprecia el valor comercial.
CLIMA
El clavel tiene su hábitat natural entre los 30º y 45º de latitud. Las regiones naturales, además de la mediterránea son: California Sur, Valparaíso y alrededores en Chile, Sudáfrica, la zona de Perth en Australia, la sabana de Bogotá y las montañas de México y Kenya.
Condiciones climáticas del invernadero De todos los diseños de invernaderos conocidos es el tipo diente de sierra el que mejor se adapta al cultivo del clavel. Se necesita por lo menos una aireación del 30% de la superficie cubierta y ello conlleva construir túneles no muy anchos.
La luz es un factor predominante tanto para el crecimiento como para la floración, por ello es preciso, tanto la buena orientación del invernadero como el material de cubierta apropiado. El clavel necesita una iluminación de 40.000 lux. La luz también determina la rigidez del tallo y el tamaño y número de flores.
Con la ventilación se pretende controlar la temperatura y la higrometría.
La temperatura que el clavel soporta es hasta los -3/-4ºC sin helarse, la formación de yemas florales se para por debajo de 8ºC y por encima de 25ºC. Los 0ºC son fatales para el clavel pues se pueden formar lunares y deformaciones en los pétalos. Evitar temperaturas superiores a 36ºC.
Las variaciones bruscas de temperatura provocan la apertura del cáliz, este fenómeno es frecuente en los cultivos bajo abrigo o con solo calefacción antihelada; siendo esta reacción muy atenuada en los claveles mediterráneos.
La higrometría media se establece en el 70%.
Suelo
Prefiere suelos arenosos y en ningún caso con alto contenido en arcillas. El enarenado va bien, siendo frecuentes los aportes eventuales de estiércol muy descompuesto, aunque su empleo puede ocasionar contaminaciones de Fusarium.
El suelo tiene que ser poroso y tener una elevada capacidad de drenaje para evitar encharcamientos y así enfermedades o asfixias radiculares. Son preferibles los pH comprendidos entre 6,5 y 7,5.
Salinidad
Al ser una planta rústica puede soportar altas salinidades tanto del suelo como del agua de riego, aunque el óptimo de producción se consigue con una salinidad de 2 mmhos/cm.
Cultivo sin suelo
El cultivo sin suelo empezó a desarrollarse a partir de 1975 en numerosas regiones de producción debido a los daños que provocaba la fusariosis vascular.
Se emplean contenedores con suelos "resistentes" a Fusarium, puesto que el aporte calcáreo permite controlar este hongo.
El clavel se cultiva igualmente sobre sustratos artificiales (lana de roca, perlita).
Multiplicación
Se efectúa por esquejes de brotes con hojas y micropropagación in vitro. La multiplicación por semilla solo se emplea para las hibridaciones.
El clavel ha sido una de las primeras especies después de la dalia, que ha servido de modelo para los ensayos de cultivo in vitro de meristemos apicales.
Actualmente el esquejado se realiza en establecimientos especializados que realizan a la vez la selección.
Se toman esquejes procedentes de plantas madre de 10 cm de longitud y se colocan en invernaderos de multiplicación con instalación de fog-system y sobre un sustrato compuesto por: 25% de turba y 75% de perlita; con una temperatura alrededor de 20ºC. En estas condiciones el enraizado tiene lugar a las tres semanas.
Los esquejes son conservados en frío (0.5-1ºC). La duración del almacenaje es de 15 días para esquejes enraizados y 2 meses para los no enraizados.
Plantación
La plantación tiene lugar de abril a junio-julio. Los claveles se plantan en eras de 1 m de ancho o bien en bancadas de 25 a 30 cm de profundidad, con pasillos de 40-50 cm.
Actualmente la técnica más empleada en cuanto a la distancia de plantación es a tresbolillo, entre los cuadros de una malla metálica de 12.5 x 12.5 cm, plantando una malla cada dos, es decir, 32 plantas/m2 cubierto.
La duración del cultivo es de dos años de media y un año si la fusariosis provoca daños importantes en el suelo.
Abonado
El exceso de nitrógeno se traduce en una mayor sensibilidad a las enfermedades y el incremento de las brotaciones axilares. El fósforo es esencial sobre todo en las primeras fases de desarrollo, ya que potencia el crecimiento de las raíces.
El potasio mejora el aspecto del clavel y aumenta el vigor de las plantas, su carencia ocasiona la formación de tallos débiles de escasa consistencia y flores pequeñas.
-abonado de fondo: después de un desfondado de 50 cm de profundidad, se pueden incorporar superfosfato, sulfato de potasa y sulfato de magnesio.
-abonado de mantenimiento: se puede practicar mediante fertirrigación; aporte de una solución para 1.000 litros de agua aplicadas una vez al mes en invierno y cuatro veces al mes en el periodo de fuerte producción, compuesta de:
400 g de nitrato amónico.
400 g de fosfato amónico.
1.200 g de nitrato potásico.
El clavel no es muy susceptible a carencias de cobre, manganeso y cinc. Si éstas se presentan, lo más fácil es aportarlos por vía foliar, aprovechando cualquier tratamiento fitosanitario.
La deficiencia de boro puede plantear algún problema, especialmente en variedades de color rosa. Los síntomas de deficiencia son: flores mal conformadas y con pocos pétalos. La deficiencia de hierro es muy común especialmente en las variedades amarillas y naranjas, pero se corrige fácilmente con quelatos tipo Secuestrene.
Pinzamientos
Con el pinzamiento se consigue que la planta ramifique y que las primeras flores sean más largas. Cuanto más alto se efectúa el pinzado más flores se obtendrán, pero la calidad puede ser no muy buena al ser demasiadas para la planta. Por el contrario, si se pinza muy cerca del suelo, saldrán pocas flores aunque serán de buena calidad.
-Primer pinzamiento: se realiza por encima del cuarto, quinto o sexto nudo (dependiendo del cultivar), es decir, de 15 a 20 días después de la plantación.
-Segundo pinzamiento: se efectúa de 30 a 50 días después, sobre las ramificaciones obtenidas del primer pinzamiento, y por encima del tercer nudo.
Desyemados
Permiten conservar solo la flor terminal, en el caso de las uniflores laterales.
Se elimina el primer botón cuando mide 3-4 mm de diámetro, y se deja que la floración se efectúe normalmente.
RECOLECCIÓN
El clavel comercial debe de producir entre 10 y 20 tallos al año. Hasta la floración se desarrollan entre 15 y 18 nudos (con dos hojas opuestas por nudo) y de cada nudo saldrá un brote.
Se considera como flor, solamente al botón que ya deja ver el color de los pétalos o despunta color, independientemente del número de botones florales que tenga la vara.
Las características que determinan la calidad del clavel son:
La rigidez y longitud del tallo. Los tallos deben ser erectos y sin deformaciones.
La capacidad que tengan los tallos para emitir brotes laterales.
El número de flores por vara es también uno de los factores limitantes de la calidad.
De acuerdo con el número de flores consideradas como válidas, dependerá de una perfecta definición del punto de corte.
Normalmente la recolección tiene lugar en el estado en el que el botón floral presenta los pétalos exteriores abiertos (caso de los uniflores). Las flores, preferentemente deben ser cortadas algo abiertas y no excesivamente cerradas.
Se corta aproximadamente a un centímetro por debajo de un nudo del tallo floral con 5 a 7 pares de hojas.
Para los multiflores se efectúa cuando 3 flores terminales comienzan a abrirse (corte similar a las uniflores, pero tirando el tallo hacia abajo con el objetivo de no destruir los brotes contra la malla).
La primera cosecha tiene lugar de tres meses y medio a cuatro meses después de la plantación.
-Claveles EstándarLa madurez depende del tipo de comercialización. Los botones en estado de estrella son demasiados inmaduros para la mayoría de los propósitos excepto para un almacenamiento de un largo periodo. Los botones con los pétalos orientados hacia arriba abrirán rápidamente. Las flores para un uso inmediato son cosechadas generalmente entre los estados 3 y 4.
-Claveles Múltiples
Los claveles múltiples son normalmente cosechados con al menos una flor en cada grupo de botones.
Para minimizar la dispersión de enfermedades, se debe evitar la cosecha de plantas con síntomas obvios de enfermedad. Muchos cosechadores colocan las flores cortadas encima de los alambres para una posterior recolección en ramos.
Las flores recogidas en hamacas de lona pueden ser conducidas a la empacadora por diversos medios mecánicos, los cuales varían de cables en altura a acarreadores tirados por un tractor diseñado para sostener las hamacas.
POSTCOSECHA
La postcosecha se basa en conseguir alargar la vida de la flor una vez cortada y así mejorar la comercialización.
La senescencia de los claveles cortados está asociada con un incremento en la producción de etileno. Por tanto, los compuestos que inhiben la síntesis de etileno son importantes en horticultura porque prolongan la longevidad de las flores climatéricas entre las que se encuentra el clavel.
El tiosulfato de plata (STS), es un inhibidor de la acción del etileno y se ha convertido en una herramienta esencial en la industria de la flor cortada. De esta forma las flores son tratadas antes de ser comercializadas para retrasar la senescencia con tratamientos de pulsación con STS. Sin embargo, el STS es un potente productor de daños ambientales y muchos países han prohibido su uso recientemente. Los claveles estándar y miniatura se han beneficiado enormemente del uso del STS, el cual puede incrementar la vida de postcosecha de dos a tres veces. Los claveles pueden ser almacenados más tiempo que cualquier otra flor y los botones muy apretados pueden abrirse y dar lugar a flores de alta calidad.
Algunos ciclopronanos sintéticos se enlazan al receptor del etileno y previenen la acción fisiológica del etileno durante periodos más o menos amplios. Estos productos han sido utilizados para prolongar la longevidad de los claveles.
También resulta efectivo el etanol, ya que incrementa la vida útil en claveles al inhibir la producción de etileno, ya que se transforma en acetaldehido en los tejidos vegetales, siendo este el agente causante del retardo de la senescencia. Sin embargo su uso potencial como tratamiento postcosecha es escaso, debido a la ineficiencia de los tratamientos de pulsación.
El aminotriazol (ATA) es otro compuesto que inhibe la producción de etileno y prolonga la vida útil de las flores. Sin embargo el ATA ha sido clasificado como potencialmente carcinógeno, por tanto su uso comercial como conservante de flor cortada es peligroso.
Las técnicas de postcosecha que se emplean en claveles son:
-Técnicas de conservación:
Tratamientos químicos.
Antimicrobianos.
Antitranspirantes.
Inhibidores de la producción hormonal (Ag+).
-Métodos físicos:
Acción del frío en la postcosecha.
Clasificación y conformación del ramo Los claveles estándar y miniatura son clasificados por su rigidez y longitud del tallo, diámetro de la flor y ausencia de defectos. La rigidez del tallo se determina tomando el tallo horizontalmente en un punto localizado 25.5 mm por arriba del largo mínimo establecido por el grado de calidad correspondiente.
Si la desviación de la cabeza de la flor es mayor de 30 grados de la horizontal (con la curvatura natural hacia abajo), la flor se considera defectuosa. Otros defectos incluyen: botón plano, cabezas de toro, cabeza abombada, flores únicas, apariencia marchita, partiduras, decoloraciones y daño por plagas y enfermedades.


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