LA AFELANDRA
Las afelandras son originarias de América tropical y su nombre procede de dos palabras griegas, que significan sésil y masculino.
Sus hojas duras, pero frágiles, con franjas blanquecinas, plateadas o amarillas a lo largo de las nerviaciones principales a las que realzan. El color de sus flores va del rojo al amarillo.
Las variedades más populares son:
«Leopoldii», de hojas anchas con venas blancas, tallo rojizo, flores amarillas y brácteas rojas; «Louisae», de hojas verde esmeralda con venas amarillas y brácteas color oro; «Brockfeld», obtenida en Alemania, de crecimiento compacto y hojas anchas de color verde brillante con venas amarillas; «Fritz Prinsler», obtenida en Alemania a partir de «Leopoldii» y«Louisae», de hojas verde oliva con venas amarillentas y flores y brácteas amarillas; «Dania», obtenida en Dinamarca a partir de la anterior, de porte más compacto, venas blancas o crema, tallo rojizo y varias flores amarillas; «Ivo», también derivada de «Fritz Prinsler», de color verde oscuro; «Silver Queen», de tonos más claros, etc.
Se trata de una planta de crecimiento rápido, que puede alcanzar unos 30 cm de altura cuando florece por primera vez, doblando el tamaño en un segundo año en el que pueden producir 4-5 brotes.
Como planta para el hogar suele conocerse como una planta de temporada, aunque con los cuidados adecuados puede mantenerse y florecer en un segundo año.
La floración se realiza en abril-mayo.
MULTIPLICACION
Pueden reproducirse por semilla, aunque las variedades comerciales se multiplican por esquejes terminales de 8-10 cm de longitud, con dos hojas totalmente desarrolladas y otras dos en desarrollo. En caso de escasez de plantas madre, pueden emplearse segmentos de tallo con dos hojas y de medio tallo con una hoja, seccionándolo longitudinalmente, pero el proceso es más lento.
Las plantas madre se cultivan en contenedores individuales sobre bancadas bajo condiciones de baja luminosidad para evitar la aparición de flores. Un buen equilibrio para el abonado es 3:1:1 y aportando la mayor parte del nitrógeno en forma amoniacal suele favorecerse el desarrollo de brotes vegetativos.
Dependiendo de la época de obtención de esquejes, así como del tamaño deseado para éstos, puede considerarse adecuado un número de 15-20 esquejes por planta madre.
Para que los esquejes enraicen, se requiere una humedad ambiental elevada, con objeto de evitar la deshidratación de las hojas.
CULTIVO
Una vez enraizados los esquejes, se llevan a macetas de 9 cm de diámetro y a los dos meses se trasplantan al contenedor definitivo, cuyo tamaño va a depender del número de tallos principales que se dejen. También puede emplearse desde el principio el contenedor definitivo, donde se enraizan directamente los esquejes o partiendo de esquejes ya enraizados.
Temperatura óptima: 16-25 ºC. Una temperatura elevada adelanta la floración, pero las hojas se hacen más pequeñas, perdiendo valor ornamental.
Temperatura máxima: temperaturas superiores a los 30 ºC, además de reducir el tamaño de las hojas, pueden causar la caída de las inferiores y el desarrollo de inflorescencias de pequeño tamaño.
Luz: Para que se produzca la floración requieren una buena luminosidad. Se debe evitar la radiación directa, por lo que el sombreo resulta adecuado a lo largo del cultivo.
Sustrato: existen diversas mezclas recomendadas como por ejemplo:
- ½ de turba y ½ de arena.
- También puede utilizarse un «sustrato tipo», que proporciona un buen desarrollo a una amplia gama de cultivos ornamentales, consistente en:
4 partes de turba rubia por cada parte de arena fina; si la arena no es de buena calidad o no está disponible puede ser sustituida por poliuretano o perlita.
Riego: las afelandras son plantas que no soportan la falta de agua, por lo que el riego debe ser abundante, pero teniendo la precaución de no encharcar. Si la humedad ambiental es muy elevada se puede reducir el riego.
Fertilización: se puede llevar a cabo mediante fertirrigación a una concentración total de sales de 150-200 ppm con un equilibrio N:P:K de 3:1:2
PLAGAS, ENFERMEDADES Y FISIOPATIAS
Plagas
Hemitarsonemus sp.
Produce un enrollamiento de las hojas. Para su control es conveniente separar las plantas atacadas del resto. Son ficaces los tratamientos con endrin o keltano.
Pulgones.
Producen deformaciones en las hojas. Son eficaces los tratamientos con diazinon o malation y también dan buen resultado los insecticidas sistémicos como el metasystox.
Cochinillas.
Eulecanium corni es una especie difícil de combatir, por lo que lo mejor es evitar su entrada. El malation da buenos resultados.
Al realizar los tratamientos químicos en general se debe tener en cuenta que las afelandras son sensibles a las siguientes materias activas: azobenzeno, dimetoato, lindano, fosdrin y paration.
Enfermedades
Podredumbre gris.
Causada por el hongo Botrytis cinerea, especialmente bajo condiciones de baja temperatura y elevada humedad relativa. Se recomienda realizar un control preventivo en general y, particularmente, controlar la humedad mediante ventilación, reducción de los riegos, etc, así como eliminar las posibles fuentes de inóculo. Emplear un producto antibotrytis a la dosis recomendada.
Podredumbres de tallos. Producidas por los hongos Phytophthora spp. y Pythium spp.
FISIOPATIAS
Clorosis.
Por falta de abono o exceso de luz.
Caída de hojas.
Generalmente se debe a la falta de agua, aunque también puede producirse en condiciones de temperatura inferior a 15 ºC con excesiva humedad.
Por otro lado, las afelandras son muy sensibles a las altas temperaturas y baja humedad ambiental que, además de provocar la inclinación o enrollamiento de las hojas, pueden causar la caída de éstas.
Floración prematura.
Se debe a un exceso de iluminación, a un aumento brusco de la luminosidad o a temperaturas elevadas.
Quemaduras.
Pueden producirse por la exposición directa a la luz solar.
Autor: Fernanda
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