EL PERIQUITO
En las grandes extensiones del continente australiano, los periquitos originales dedicaban las horas de la mañana a alimentarse y el mediodía al reposo entre las tupidas ramas de las mirtáceas, para pasar en ellas las horas de mayor calor. Pero después, en tanto que el sol iluminara, revoloteaban en bandadas entre árboles y abrevaderos.
En tal clima, es comprensible que eligieran el invierno como estación ideal para su reproducción, de modo que en diciembre se dedican todavía a incubar sus huevos en nidos practicados en las oquedades de los eucaliptos, teniendo un éxito numérico asombroso, hasta el grado de que vuelan en espesas nubes, bajan luego a picotear la hierba y cubren con sus colores grandes superficies de terreno.

Pero, siendo en realidad un ave vigorosa, resistente a los cambios, el periquito, clasificado científicamente como Melopsittacus undulatus, ha demostrado ser perfectamente capaz de vivir y reproducirse casi en cualquier clima, aunque su rigen sea la calidez de los bosques en los que se desarrollaba en bandadas nómadas por lo que, desde que se convirtió en ave de pajarera, los expertos empezaron a remarcar la necesidad de darle al menos la compañía de un ejemplar como pareja.
Llegó a Europa en 1840 y desde entonces es criado en todo el mundo. El éxito depende de que reciban los cuidados que en cualquier parte requiere su reproducción en cautiverio. Por lo demás el periquito constituye la especie más prolífica, sana y con mayores posibilidades de supervivencia por huevo.

DEBE PROTEGERSELES DE LOS SOBRESALTOS
Generalmente estas hermosas avecillas son muy sociables, especialmente si se les demuestra paciencia y afecto a la hora de domesticarlas. El adiestramiento deberá realizarse, incondicionalmente, a partir de un trato amable, gentil, delicado, suave ya que estas avecillas se sobresaltan con mucha facilidad y se pierde con ellas el necesario contacto anímico y emocional. Es preciso ganarse y mantener la confianza en el periquito, además de crearle un ambiente de vida relajado y sin ruidos que le obliguen a vivir en estado de alerta y tensión, ya que estas condiciones no pueden coexistir saludablemente, pues su punto débil lo constituye su hipersensible sistema nervioso.
NO RESISTEN LA SOLEDAD
Al periquito le resulta sumamente difícil soportar la soledad, por lo que conviene tener siempre, por lo menos, la pareja, tratando de llevar a cabo una reproducción del ambiente propio de su estado natural, dentro de lo posible.
Se trata de criaturas de naturaleza sumamente afectuosa, en especial cuando quien los cuida se enfrenta a la responsabilidad de brindarles únicamente compañía humana. Pero les altera el repetido cambio de afectos, volviéndose retraídos, huraños o indiferentes. Por el contrario, se observa que los periquitos ondulados que son criados desde su nacimiento por un mismo dueño, son muy mansos, lo que les convierte en una compañía maravillosa que alegra con sus chillidos y gorjeos cualquier hogar.
NO PUEDEN VOLVER A LA VIDA SALVAJE
El originalmente llamado grass parakeet, o periquito de la hierba, fue considerado típico del sur australiano por los primeros cronistas de la fauna australiana, en tanto que en el occidente señalaron el predominio del Melopsittacus undulatus pallidiceps, caracterizado precisamente por la palidez de su color en cabeza, cuello y dorso.
Actualmente son incontables las hermosas variedades logradas en los años que los periquitos llevan viajando por todo el mundo. Es oportuno advertir que estos ejemplares ya no están capacitados para volver a la vida silvestre, pues los mutantes pierden la capacidad para sobrevivir sin la atención humana. Son joyas cultivadas por el hombre y están destinadas a hacerle eterna compañía.
ESTANDARES Y PUNTUACION PARA EL PERIQUITO COMUN
Las líneas, las medidas y los colores del periquito deberán concordar con los estándares establecidos internacionalmente para su consideración en toda clase de eventos, así como para el reconocimiento de los merecimientos del criador.
Esto implica que las proporciones se correspondan en todos los aspectos con los cánones de perfección. Así, por ejemplo, la armoniosa cabeza del periquito deberá mostrar la máscara de colores nítidos y brillantes, que han de ir fundiéndose con el tono del resto del plumaje según se aproxima al cuello. Las alas, deben descansar sobre la parte alta de la cola sin apoyarse una sobre otra.

Proporciones perfectas:
Tipo
Línea graciosamente cónica de la nuca hasta la punta de la cola. Línea dorsal prácticamente recta.
Postura
Firme sobre el posadero. En el ángulo de 30º sobre la vertical. Las patas deberán guardar una posición horizontal.
Longitud
Se considera desde la punta de la cabeza al extremo de la cola, debiendo ser de aproximadamente de 21,6 centímetros.
Plumaje
El manto debe ser brillante, vivo y uniforme, teniendo las manchas bien definidas.
Cabeza
Ancha, redonda y simétrica vista desde todos los ángulos. La curvatura que nace en la cera debe formar un arco gracioso, acentuándose y ascendiendo con continuidad hasta la base de la cabeza.
Ojos
Vivaces y claros, bien ubicados entre el lado correspondiente de la frente, la punta de la cabeza y la parte posterior del cráneo. Mirada altiva, no temerosa, como corresponde a su condición natural.
Pico
Bien colocado. Fuerte y robusto con la curvatura pronunciada hacia dentro.
Cuello
Corto y ancho, tanto visto de lado como de frente.
Pecho
De suave y uniforme curvatura.
Máscara y manchas
La máscara debe ser clara, baja y ancha, adornada con seis manchas redondas iguales situadas paralelamente, las dos externas parcialmente ocultas por las manchas de la mejilla, de tamaño proporcionado al plumaje restante del volátil. Las manchas podrán se ocasionalmente demasiado grandes o demasiado pequeñas, a condición de que contribuyan a la armonía total de la imagen del ave.
Ondulaciones sobre el plumaje
Muy pronunciadas sobre las mejillas, cabeza, cuello, dorso y alas.
Alas
Deben ocupar las dos quintas partes de la longitud del periquito. Han de estar bien pegadas al cuerpo, terminadas bien por encima de la rabadilla y sin cruzar.
La longitud ideal del ala es de 9,5 centímetros desde el hombro hasta la punta de los remeros primarios más largos. Los remeros primarios deben constar de siete plumas desarrolladas completamente y no estarán rotas.
Cola
Recta y bien cerrada. Manteniendo la línea que parte de la cabeza, debiendo finalizar en dos grandes y largas plumas.
Patas y garras
Han de ser robustas y prensiles. Las patas deben ser rectas y fuertes, manteniendo dos dedos hacia delante y dos hacia atrás.
Las garras deben asir sólidamente el posadero. Los dedos serán cortos. El primero y el cuarto dedo presentan la característica de estar vueltos hacia atrás, así como el segundo y el tercero lo están hacia delante.
Principales defectos:
-Cuerpo de longitud superior a 22 centímetros.
-La curvatura, tanto del pecho como de la espalda debe ser uniforme, contínua, sin saltos ni estrangulamientos.
-Cabeza desproporcionada o deforme.
-Ojos descentrados.
-Curvatura del pico muy pronunciada.
-Manchas de la garganta, tan grandes o pequeñas que rompan la armonía general.
-Alas colgantes o cruzadas sobre la espalda. La característica llamada long flithted consistente en que los remeros primarios sean demasiado largos, deberá considerarse como defecto.
-Cola de mayor longitud que los 10-11 centímetros.
-Movimientos lentos y torpes o exagerados.
Autor: Fernanda
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