HABITOS HUMANOS PELIGROSOS PARA LAS AVES
Las aves pueden verse afectadas por algunas de las costumbres de sus amos. Pueden provocar involuntariamente daños físicos y de conducta a sus mascotas.
Hay que reconocer los hábitos peligrosos y sus consecuencias para garantizar su bienestar y evitar visitas al veterinario.
Hay alimentos habituales en la dieta de las personas que pueden ser tóxicos para las aves. Alcohol, café, chocolate, aguacates, patatas, cebolla cruda, perejil y col, son algunos de los productos que no se pueden dar a las aves, a pesar de que puedan ser de su agrado y de que, a menudo son ofrecidos como premio a la mascota.
Hay que tener en cuenta que las aves son muy curiosas por naturaleza, por eso tienden a mordisquear todo lo que encuentran a su alcance, incluyendo productos químicos como la cola de contacto, o plantas tóxicas.
Una simple corriente de aire es motivo suficiente para provocar una neumonía. Costumbres habituales como ventilar la casa o sacar la jaula al exterior para que le de el sol, pueden ser muy peligrosas si no se tiene cuidado.
El humo del tabaco o de las cocinas puede ser muy perjudicial. Por un lado afecta negativamente a la capacidad respiratoria y predispone sufrir tumores, además de dañar la pluma, ya que junto con el humo se volatilizan grasas que se depositan y se acumulan en el plumaje apelmazándolo.
También es muy importante respetar el ritmo circadiano de las aves; es decir, deben recibir las horas de luz y oscuridad que corresponden a cada época del año. Por eso es necesario mantenerlas en total oscuridad desde que se pone el sol hasta el amanecer para que puedan dormir durante las horas suficientes y adecuadas.
La luz artificial altera el biorritmo, afecta a la muda de la pluma y puede provocar alteraciones hormonales, anímicas y de conducta.
Cada especie lo acusa de forma diferente pero todas se ven afectadas de forma negativa.
Autor: Fernanda
Este autor a publicado 460 articulos. Mas informacion sobre el autor pronto.