OTITIS CANINA
Las otitis en general son mucho más frecuentes en el perro que en el gato debido, fundamentalmente, a la disposición y forma de la oreja en los gatos, que tienen un pabellón pequeño y muy erecto, con lo que la ventilación es mucho mejor. De igual manera, es más frecuente en los perros de oreja colgante, como el cocker o el Bobtail, que en los perros con la oreja hacia arriba. La oreja péndula ventila muy mal y el drenaje de los líquidos se realiza mucho peor.
Al examinar la oreja externamente hay que observar la existencia de cualquier anomalía, como enrojecimiento, falta de pelo, etc. También es orientativo comparar ambos pabellones, ya que con facilidad la alteración estará presente en una de ellos. Al palpar unas orejas normales no debe haber ningún dolor, y el animal debe aceptar esta manipulación sin excesivos movimientos, aunque en animales que padecen otitis con frecuencia es difícil explorarlos, ya que están muy sensibilizados al dolor en esa zona aunque esté sana. También es frecuente que en oídos enfermos haya un exceso de secreción e incluso que ésta sea purulenta o sanguinolenta.
Una vez examinada la oreja externamente hay que proceder al examen del canal auditivo. Para ello es necesario que el animal acuda al veterinario, ya que este procedimiento debe llevarse a cabo por medio de un otoscopio, aparato que permite observar la estructura y, en su caso, contenido del oído. Es frecuente que esta labor esté dificultada por la presencia de cerumen, exudados o pelos en el pabellón, a la entrada del canal auditivo. La higiene de esta zona del oído, que no del canal, debe ser llevada de forma sistemática por el dueño del animal, que deberá limpiar los oídos de su animal todas la semanas si éste tiene las orejas colgantes, o como mínimo una vez al mes si las orejas del animal son erectas.

Aunque esta limpieza puede realizarse con una gasa húmeda, lo ideal es emplear los aceites limpiadores especiales que hay para ello. Estos aceites facilitan la limpieza del canal auditivo, arrastrando la posible suciedad acumulada en él hacia fuera, con lo que la posterior limpieza será más sencilla. Bastará luego con eliminar todos los residuos acumulados en el pabellón auricular para tener asegurada la buena higiene de esta zona del animal. De igual manera los pelos que crecen a la entrada del canal auricular en algunos perros deben ser eliminados periódicamente de la zona. Esto se efectúa con unas pinzas depilatorias normales. Si se acostumbra al animal desde pequeño a una depilación no habrá problemas para realizarlo, ya que no es casi nada doloroso. Debemos tener en cuenta que la piel del perro es mucho más gruesa que la nuestra, por lo que la sensibilidad al tirar del pelo será mucho menor. Sin no hay problemas en el oído, tampoco los habrá para quitarle esos pelos que le sobran.
El examen del canal auditivo debe realizarse con un otoscopio cuya cabeza haya sido convenientemente desinfectada, e inspeccionando primero siempre el oído aparentemente sano y después el enfermo, y limpiando la cabeza del otoscopio entre un oído y el otro para así evitar que la infección o problema que hay sólo en un oído, pase al otro.

Una de las causas más frecuentes de dolor en el oído es la presencia de cuerpos extraños, y sobre todo de espigas, que de no ser vistas y extraídas pueden llegar a producir lesiones muy serias en el oído medio, que tienen mucha peor solución. Si la espiga o cuerpo extraño es extraído poco después de haberse introducido en el canal auditivo, las lesiones producidas serán de poca importancia y el animal mejorará en poco tiempo.
Si en la inspección del canal auditivo hay presencia de exudados, de pus o sangre, debe recogerse una muestra de éstos y realizar un cultivo y un antibiograma para conocer qué gérmenes están presentes y a qué medicación son sensibles, acortando así el período de recuperación del animal al suministrarle el fármaco más adecuado para su problema concreto.
El tratamiento de la otitis será diferente en cada caso. En primer lugar habrá que distinguir si la otitis es bacteriana, parasitaria o debida a hongos, aunque es fácil que la otitis sea mixta. Así, puede presentarse un ezcema en el canal e incluso en el pabellón auricular, que deberá ser tratado con cortocoesterioides, tópicos en principio y si no es suficiente por vía sistémica. Las otitis purulentas agudas, que son las más frecuentes en los perros, se medicarán con los antibióticos indicados después de efectuar una buena limpieza del conducto. Las otitis crónicas purulentas también deben ser medicadas según cultivo. En este caso es aconsejable la aplicación de gotas de gentamicina, que es un buen antibiótico tópico para el oído y que también controla las infecciones por pseudomonas, bastante frecuentes en las otitis crónicas.

Las otitis parasitarias son más frecuentes en gastos que en perros, y en éstos con casi siempre otitis mixtas, ya que suele haber infección bacteriana secundaria. Por ello es aconsejable utilizar parasiticidas tópicos y a la vez antibióticos de amplio espectro para cubrir todas las posibilidades. Actualmente existen gotas auriculares con ambos componentes, por lo que la aplicación se hace más sencilla.
La otitis es la afección más frecuente en los oídos de los animales domésticos, aunque hay muchas otras patologías óticas, algunas de ellas irreversibles por haber afectado de manera amplia al oído interno, con lo que el animal presentará una sintomatología neurológica francamente alarmante. Es por esto que los problemas del oído deben ser tratados con rapidez y tomados en serio. Lo que en principio es un problema poco importante y de fácil solución puede llegar a convertirse en una enfermedad grave y de muy mal pronóstico.
No conviene arriesgar la salud de nuestro animal para evitar una inspección a tiempo de su sistema auditivo.
Autor: Fernanda
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hola Fernanda,gracias por el comentario me ha servido de utilidad para ejecutar mejor la enfermedad de mi compañero( un perro de agua con ojos de persona)Colo.
llevo con el 6 años de los cuales los dos primeros estuvo con otitis y al tercer le empece a dejar rastas por toda la zona cercana al oido u oreja….desde entonces no me a dado muxos problemas,ni espigas,ni dolores continuos del pobre Colo,pero hace unos dias se las recorte por higiene las rastas del oido y desde entonces no para de tener dolores y quejarse (vamos otitis),estoy desesperado por que no le duela pero los veterinarios son caros y estoy en paro… hay mas remedios?